Nove fiate


El número nueve tiene en la Vida nueva significados simbólicos que serán explicados, hasta cierto punto, en el cap. XXIX. Los más evidentes son el sentido astronómico y el teológico (que allí es deducido con un cálculo aritmético para demostrar la naturaleza milagrosa de Beatriz, la cual es un nueve, o sea, un milagro, porque su raíz es el tres, esto es, la Trinidad). Sin embargo, la novedad numerológica de Beatriz (su ser "nueve") tiene una evidente coincidencia formal y conceptual con su novedad literaria (su ser "nueva"). En la balada I' mi son pargoletta bella e nova,

[Contenido complementario]

I' mi son pargoletta bella e nova,
che son venuta per mostrare altrui
de le bellezze del loco ond'io fui.

I' fui del cielo, e tornerovvi ancora
per dar de la mia luce altrui diletto;
e chi mi vede e non se ne innamora
d'amor non averà mai intelletto,
ché non mi fu in piacer alcun disdetto
quando Natura mi chiese a Colui
che volle, donne, accompagnarmi a vui.

Ciascuna stella ne li occhi mi piove
del lume suo e de la sua vertute;
le mie bellezze sono al mondo nove,
però che di là su mi son venute:
le quai non posson esser canosciute
se non da canoscenza d'omo in cui
Amor si metta per piacer altrui.

Queste parole si leggon nel viso
d'un'angioletta che ci è apparita:
e io, che per veder lei mirai fiso,
ne sono a rischio di perder la vita:
però ch'io ricevetti tal ferita
da un ch'io vidi dentro a li occhi sui,
ch'i' vo piangendo e non m'acchetai pui.

Dante, Rime, I' mi son pargoletta bella e nova

[Yo soy una mocita hermosa y nueva,
llegada aquí para enseñar al mundo
el precioso lugar de donde vengo.

Vengo del cielo, y allí yo volveré
donde disfrutarán de mi esplendor;
el que me mira y que no se enamora
nunca tendrá de amor conocimiento,
que no se me negó ningún placer
cuando Natura me pidió a quien quiso
que entre vosotras, mujeres, yo vaya.

En mis ojos de las estrellas llueve
la luz de su virtud y su influencia;
es nueva mi belleza en este mundo,
porque se me otorgó desde allí arriba:
nadie puede entender mi hermosura
a menos que dentro de su intelecto
no se meta el Amor, para dar gusto.

Estas palabras se leen en el rostro
de una angelita que se apareció:
y yo, que fijamente la miré,
estoy a punto de perder la vida:
puesto que me infligió una herida tal
alguien que estaba dentro de sus ojos
que voy llorando y no encuentro descanso.]

el adjetivo apunta al origen celestial de la mujer que toma la palabra en el texto ("I' fui del cielo, e tornerovvi ancora", 4), que es también, como Beatriz, un ángel (una angioletta, 19). Es evidente, aquí, que la novedad es concepto hermenéutico, que indica la carga innovadora de la poesía de Dante y de sus más íntimos amigos (como en el título Vita Nuova o en la expresión "dolce stil novo", de Purg. XXIV, 57). En el plano de la conciencia literaria, la novedad milagrosa de Beatriz resulta ser la proyección teológica de su singularidad poética, la cual a su vez recalca y potencia, dándole dimensión religiosa, la inaudita novedad psíquica del fantasma femenino protagonista de la poesía de Guido Cavalcanti: "la nova donna cu' merzede cheggio / questa battaglia di dolor' mantene..." (XVI, 7-8), "Questo novo plager che 'l meo cor sente" (XXV, 4), "... Quest'è novo splendore" (XXV, 17), "Veggio negli occhi de la donna mia

[Contenido complementario]

Veggio negli occhi de la donna mia
un lume pien di spiriti d'amore,
che porta uno piacer novo nel core,
sì che vi desta d'allegrezza vita.

Cosa m'aven, quand' i' le son presente,
ch'i' non la posso a lo 'ntelletto dire:
veder mi par de la sua labbia uscire
una sì bella donna, che la mente
comprender no la può, che 'mmantenente
ne nasce un'altra di bellezza nova,
da la qual par ch'una stella si mova
e dica: –La salute tua è apparita– .

Là dove questa bella donna appare
s'ode una voce che le vèn davanti
e par che d'umiltà il su' nome canti
sì dolcemente, che, s'i' 'l vo' contare,
sento che 'l su' valor mi fa tremare;
e movonsi nell'anima sospiri
che dicon: –Guarda; se tu coste' miri,
vedra' la sua vertù nel ciel salita–.

Guido Cavalcanti, Rime, Veggio negli occhi de la donna mia

[En los ojos de mi señora veo
una lumbre de espíritus de amor
que trae al corazón un placer nuevo,
tal que despierta la alegría y la vida.

Lo que me ocurre, cuando estoy con ella,
no puede mi intelecto comprenderlo:
ver me parece salir de su rostro,
una mujer tan guapa que la mente
no consigue entenderla, ya que nace
otra de aquella, de belleza nueva,
y parece que de ella estrella mueva
que diga: "Mira aquí tu salvación".

Allá donde aparece esta mujer
se oye una voz que va delante de ella
y parece cantar su humilde nombre
tan dulcemente que, si yo quisiera
contarlo, tiemblo a su inmenso valor;
y suspiros se mueven desde el alma
que dicen: "Mira; si en ella te fijas,
verás que su virtud subió al cielo".]

/ un lume pien di spiriti d'amore / che porta uno piacer novo nel core" (XXVI, 1-3), "Amor, che nasce di simil piacere, / dentro lo cor si posa / formando di disio nova persona" (XXXII, 15-17). La novedad de Beatriz, por lo tanto, o sea, el hecho de ser un nueve y el hecho de ser nueva, deberá ser entendida como cifra simbólica de la pluralidad de los niveles, ideológicos e intertextuales, de su significado.