volse li occhi verso quella parte ov'io era


No es lo mismo que "me miró", ya que supone la existencia de una enorme distancia moral. En la percepción del sujeto que desea, la mirada de la mujer hacia él es una concesión que sobrepasa sus expectativas. El trabajo mental del deseo consiste justamente en exagerar la importancia y el poder que la persona amada tiene sobre el amante (según Arnau de Vilanova, De parte operativa, 270-71, "herois est corrupta scientiatio, qua iudicatur apprehensum delectabilius aut excellentius esse, quam sit" [herois –o sea, el amor– es una corrupta actividad cognitiva por la cual se juzga el objeto percibido más placentero y más excelente de lo que en realidad es]).