in parte


Una iglesia. Se ha pensado en la Annunciata, iglesia que estaba a cargo de los Servitas ("Servi di Santa Maria"). Pero la indefinición de los lugares (la misma Florencia nunca es indicada por su nombre) forma parte de la estrategia novelesca del autor, que tiende a convertir todos los datos concretos en símbolos alusivos de una experiencia sustancialmente interior. Las plegarias o himnos de alabanza a la Virgen crean alrededor de Beatriz un clima de solemnidad religiosa, insinuando con discreción que para Dante el auténtico objeto de culto es Beatriz y no la Virgen. Obsérvese el difícil equilibrio entre misticismo y profanación en la escena galante que sigue.