Piangete, amanti, poi che piange Amore


Es casual la coincidencia con el incipit catuliano Lugete, o Veneres Cupidinesque, que Petrarca retomará en el soneto por la muerte de Cino da Pistoia: "Piangete, donne, et con voi pianga Amore" (Canzoniere, XCII). Cfr. Marqués de Santillana (Desçires. En loor de la Reina de Castilla): "Lloren los enamorados / e las doncellas e donas; / lloren las nobles matronas / con todos los tres estados". La autoridad con la cual el poeta apostrofa a los destinatarios es la misma de la balada Voi che savete, 1-4: "Voi che savete ragionar d'amore, / udite la ballata mia pietosa / che parla d'una donna disdegnosa / la qual m'ha tolto il cor per suo valore" [Los que sabéis razonar de amor, / oíd esta balada dolorosa / que trata de una mujer desdeñosa / que me ha dejado sin el corazón]. La misma invocación a los amantes se encuentra en Ausiàs March (XIX, 1-4: "Oïu, oïu, tots los qui bé amats! / E planyeu mi, si deig ésser plangut, / e puis veeu si és tal cas vengut / en los presents ne en los qui són passats" [Oíd, oíd los que sabéis amar / y que de mí tengáis compasión, / mirad si hay caso igual en el presente / o si nunca ocurrió en el pasado) y en Boscà (XLVI, 1-2: "Oíd, oíd, los hombres y las gentes, / un nuevo caso que'n amar s'ofrece").