Nomina sunt consequentia rerum


En Par. IV, 1-3 Dante ilustra la situación de un hombre paralizado por dos estímulos opuestos y equivalentes: "Intra due cibi, distanti e moventi / d'un modo, prima si morría di fame, / che liber'uomo l'un recasse ai denti" [Entre dos platos, igualmente ricos / y distantes, por hambre moriría / un hombre libre sin probar bocado]. En la lógica del escolasticismo, es la paradoja conocida como el "asno de Buridán", que Dante interpreta, tanto aquí como en la Vida nueva, en un sentido aristotélico-averroísta, por el cual, consistiendo el libre albedrío en el juicio de la razón y no de la voluntad (como quieren los teólogos), una disyuntiva racionalmente indiferente deja, al hombre realmente libre, sin criterios para elegir. Por otro lado, la encrucijada como símbolo de paralizadora incertidumbre es topos muy antiguo.