«Heu miser, quia frequenter impeditus ero deinceps!»


"Ay de mí, que a menudo tendré impedimentos (en mi funcionamiento), de ahora en adelante". Según Arnau de Vilanova (De amore heroico, cap. III), los que padecen la enfermedad del amor "appetitus comedendi postponunt et usum negligunt comestionis" (o sea, pierden el apetito).