mangiava


El tema del corazón comido por amor, de antigua procedencia mítico-religiosa, es topos muy frecuente en la literatura medieval, sobre todo novelesca (Boccaccio resumirá esta tradición en la novela novena de la cuarta jornada del Decameron). Pero en Giacomo da Lentini (Madonna, dir vo voglio, 72-80), el tema aparece, con ingeniosa variación, para demostrar el nuevo sentido que la interioridad adquiere en la experiencia del deseo:

Vorria c'or avenisse
che lo meo cor' escisse
come 'ncarnato tutto,
e non facesse motto –a vo' isdegnosa:
c'Amor a tal l'adusse
ca, se vipera i fusse,
natura perderia:
a tal lo vederia, –fora pietosa.

[Querría que sucediera
que el corazón saliera
en carne viva fuera,
y que callara ante ti, desdeñosa:
es tal de amor su pena,
que si víbora fueras
tu instinto perderías:
incluso tú, te volverías piadosa.]

Hay que considerar, para entender estos versos, que la naturaleza de la víbora, según los bestiarios, consiste en que la hembra le come la cabeza al macho durante el emparejamiento. La versión onírica del tema que propone Dante tiene un sentido que va en esta misma dirección, ya que representa la entrega de la vida interior del poeta a la mujer que es objeto de su deseo.