madonna involta in un drappo dormendo


En el soneto Un dì si venne a me Malinconia,

[Contenido complementario]

Un di' si venne a me Malinconia
e disse: "Io voglio un poco stare teco";
e parve a me ch'ella menasse seco
Dolore e Ira per sua compagnia.

E io le dissi: "Partiti, va' via";
ed ella mi rispose come un greco:
e ragionando a grande agio meco,
guardai e vidi Amore, che venia

vestito di novo d'un drappo nero,
e nel suo capo portava un cappello;
e certo lacrimava pur di vero.

Ed eo li dissi: "Che hai, cattivello?"
Ed el rispose: "Eo ho guai e pensero
ché nostra donna mor, dolce fratello".


[Un día me vino a ver Melancolía,
diciendo; "Me estaré un rato contigo";
y pareció que estuvieran con ella
Dolor e Ira, como acompañantes.

Le dije: "Vete ya, no te soporto";
mas ella no me hizo ningún caso;
y mientras razonaba muy a gusto,
vi que llegaba el Amor, y vestía

un color negro que nunca le vi,
y en la cabeza llevaba capucha;
vi que lloraba con lágrima viva.

Le dije: "¿Qué te pasa, pobrecito?"
Me contestó: "¿No sabes la desgracia?
Nuestra señora muere, dulce hermano".]


el amor se le aparece a Dante vestido de "un drappo nero" para anunciarle la muerte de la amada. Y el sueño de Beatriz, aquí, es prefiguración de su muerte. En Donna pietosa, 68 (cap. XXIII) Dante sueña con el cadáver de Beatriz, y le parece ver el gesto con el cual unas mujeres lo envuelven en un velo: "vedea che donne la covrian d'un velo". La prosa comenta que es el rostro el que queda envuelto en el velo, pero el parentesco entre las dos escenas, la del soneto A ciascun'alma y la de la canción Donna pietosa, es demasiado evidente para no pensar que en los dos casos el cuerpo de la mujer con quien el poeta sueña es un cuerpo sin vida. Y, en efecto, los Evangelios cuentan que, después de la muerte de Cristo, José de Arimatea le pidió el cadáver a Pilato, y "accepto corpore, involvit illud in sindone munda" (Matt., XXVII, 57). Se trataría así de una alusión al cuerpo de Cristo envuelto en la Síndone, simétrica a la otra alusión, en el cap. XL, a la Verónica (en los dos casos la intención del poeta es insinuar el parentesco analógico entre Beatriz y Cristo).