diverse sentenzie


Han quedado las respuestas de tres "trovadores", o sea tres sonetos que responden a la cuestión (usando las mismas rimas). Uno de Cino da Pistoia (o de Terino da Castelfiorentino): Naturalmente chere ogni amadore (que interpreta el corazón comido como manifestación a la mujer del sentimiento del poeta); otro de Dante da Maiano: Di ciò che stato sei dimandatore (que interpreta sarcásticamente todo el sueño como síntoma de una enfermedad de la mente generada por el exceso de vapores melancólicos –cfr. Nardi 1966, pág. 263-267); y otro de Guido Cavalcanti, Vedeste al mio parere onne valore. Este último, expresamente citado por Dante, tiene una importancia enorme para entender la primera poética del escritor, la que se refleja en la Vida nueva. En las genealogías poéticas que Dante se ha atribuido durante su carrera, Cavalcanti ocupa un lugar privilegiado a lo largo de toda la primera fase, y de manera muy especial en la Vida nueva. De su soneto de respuesta Dante dedujo elementos interpretativos que integró en su sistema poético-ideológico:

Vedeste, al mio parere, onne valore
e tutto gioco e quanto ben om sente,
se foste in prova del segnor valente
che segnoreggia il mondo de l'onore,

poi vive in parte dove noia more,
e tien ragion nel casser de la mente;
sì va soave per sonno a la gente,
che 'l cor ne porta senza far dolore.

Di voi lo core ne portò, veggendo
che vostra donna a la morte cadea:
nodriala dello cor, di ciò temendo.

Quando v'apparve che se 'n gia dolendo,
fu 'l dolce sonno ch'allor si compiea,
ché 'l su' contraro lo venìa vincendo.


[Viste, a mi parecer, todo el valor
todo deleite y cuanto bien se siente
si estás a prueba del señor potente
que señorea el mundo del honor,

de donde muere el tedio es morador
y juzga en el alcázar de la mente;
tan suave entra en los sueños de la gente
que el corazón les quita sin dolor.

El corazón tuyo llevóse, en viendo
que tu dueña a la muerte se venía:
con éste la nutrió, eso temiendo

Cuando te pareció que iba plañendo
fue que aquel dulce sueño concluía,
pues su contrario lo iba venciendo.

Traducción de Juan Ramón Masoliver

Guido interpreta el sueño de Dante como fantasía de duelo (la premonición de la muerte de Beatriz); pero la alegría que produce en Dante el hecho de que el amor le haga comer a Beatriz su corazón, para devolverle la vida, es engañosa y pasajera (se disuelve al despertar). Guido entiende que Dante está experimentando un nuevo tema (el de la muerte de la amada) con la finalidad de convertir la experiencia del deseo en algo positivo y constructivo (en cambio, para él y de acuerdo con toda la tradición literaria y médico-científica, el amor es enfermedad que produce la destrucción de la personalidad, y, si acaso, la muerte del amante). Le felicita por el intento, pero al mismo tiempo le recuerda que sólo en sueño el amor se lleva el corazón de los amantes sin hacerles daño. Doy seguidamente los otros dos sonetos de respuesta:

Cino da Pistoia:

Naturalmente chere ogni amadore
di suo cor la sua donna far saccente,
e questo, per la vision presente
intese di mostrar a te l'Amore

in ciò che de lo tuo ardente core
pascea la tua donna umilemente,
che lungamente stata era dormente,
involta in drappo, d'ogne pena fore

Allegro si mostrò Amor, venendo
a te per darti ciò che 'l cor chiedea,
insieme due coraggi comprendendo;

e l'amorosa pena conoscendo
che ne la donna conceputo avea
per pietà di lei pianse partendo.

[Naturalmente quiere todo amante
el corazón abrirle a su amada,
y esto es, en el sueño que hiciste,
lo que el Amor a ti quiso enseñarte

cuando le dio tu corazón que ardía
suave de comer a tu señora,
que mucho tiempo había estado dormida,
envuelta en velo, sin sentir dolor.

Alegre se mostró el Amor viniendo
a ti, por darte lo que tú deseabas,
juntos atando a los dos corazones;

y viendo que de amor la dura pena
en la mujer había despertado,
se fue llorando por piedad de ella.]

Dante da Maiano:

Di ciò che stato sei dimandatore,
guardando, ti rispondo brevemente,
amico meo di poco canoscente,
mostrandoti del ver lo suo sentore.

Al tuo mistier così son parlatore:
se san ti truovi e fermo de la mente,
che lavi la tua coglia largamente,
a ciò che stinga e passi lo vapore

lo qual ti fa favoleggiar loquendo;
e se gravato sei d'infertà rea,
sol c'hai farneticato, sappie, intendo.

Così riscritto el meo parer ti rendo;
né cangio mai d'esta sentenza mea,
fin che tua acqua al medico non stendo.

[A lo que tú preguntas por escrito,
mirándolo, con brevedad contesto
amigo mío tan joven e inexperto,
mostrándote el sentido verdadero.

Por tu salud, te digo lo que sigue:
si sano estás y de la mente cuerdo,
los testículos lava largo rato,
para que extinga y pase este vapor

que te hace desvariar de esta manera;
si en cambio estás enfermo de la mente,
lo tuyo, sepas, es puro delirio.

Esta es mi opinión, y mi respuesta,
ni pienso que la voy a cambiar jamás,
hasta que no vea el médico tu orina.]